domingo, 2 de enero de 2011

FRANCMASONERÍA, LA REAL SOCIEDAD Y LA ERA DE LOS DESCUBRIMIENTOS. Parte 1.

En los actuales estudios de historia masónica, aparecen como fuera de duda las relaciones entre la Masonería especulativa de la Primera Gran Logia y la Royal Society de Londres.
Una tesis sostiene que aquella emergió de esta..
Este trabajo no apoya eso pero presenta los antecedentes de esa Sociedad y a los masones que la fundaron.
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Título original: Freemasonry, the Royal Society and the Age of Discovery.
El trabajo completo puede leerse en:
http://www.transitofvenus.co.nz/ ( Royal Society de Nueva Zelanda)

Este artículo se refiere a los orígenes de la Royal Society desde la época de la Guerra Civil y el Rey Carlos II de Inglaterra.
También investiga las relaciones con la Sociedad de los Francmasones, que eran los custodios de las artes de la matemáticas, en especial de la geometría, originalmente heredadas de los árabes quienes hicieron mucho por el avance de tales disciplinas durante la Edad media.

Un País en Confusión.

Desde 1640 a 1645 una devastadora guerra civil se libró en Inglaterra entre los partidarios del Rey Carlos I y los del Parlamento liderados por Oliver Cromwell.
Los Realistas, eventualmente perdieron y Cromwell gobernó como Lord Protector, en tanto que el rey fue apresado y decapitado.
A la muerte de Cromwell  el país comenzó a disgregarse en rivalidades y disputas religiosas. Con el apoyo del ejército, el General Monck ganó la aprobación del Parlamento para invitar al hijo del antiguo rey a retornar de su exilio en Francia y ser recibido como nuevo monarca.

El príncipe retornó y fue coronado como Carlos II. El período que siguió, conocido como la Restauración, introdujo un tiempo de continuada prosperidad en la historia inglesa. También marcó el comienzo de la Era de la Razón, llamada del Iluminismo, cuando la ciencia y  la empresa comenzaron a reemplazar a la religión y los derechos hereditarios como bases de la sociedad.
Un grupo de hombres jugaron un rol muy importante en tal proceso.
En 1648, Sir Robert Moray, un aventurero escocés que era muy bien considerado por el Rey Carlos, habiéndolo ayudado en su restauración fue recompensado con altas posiciones y el favor personal del monarca.
Él y el Rey compartían un común interés por la ciencia, y el primer y mas duradero proyecto de Moray fue elevar y conseguir un reconocimiento real seguro para lo que llegó a ser la Royal Society.
Moray fue un escocés con un trasfondo complejo y confuso.
Como soldado, luchó en los dos bandos durante la Guerra Civil. Trabajó como espia para Francia y fue un instrumento en la coronación de Carlos II como Rey de Escocia antes de la Restauración. Siempre fue un miembro entusiasta de la misteriosa y secreta organización conocida como de los “Freemasons”.

La Sociedad Secreta

Mucho antes de la época de Moray, la sociedad medieval estaba dominada por el rey, la nobleza, la Iglesia Católica y los gremios.
Los gremios unificaban a los empleadores y a los empleados de cada oficio en una única organización, jerárquicamente ordenada y gobernada por rituales,“misterios”  (habilidades y secretos de su oficio particular), y un monopolio real que evitaba que otros practicaran su oficio. Regularon el mercado, restringieron el ingreso al gremio y se aseguraban de que el pasaje desde el mas bajo peldaño de la escala (Aprendiz) al mas elevado (Maestro) fuera un proceso largo, difícil y oneroso.
Uno de los mas antiguos y renombrados de tales gremios era el de los “stonemasons” (masones de la piedra) (o como fueron conocidos desde cerca de 1487, los “freemasons”).
Construyeron puentes y castillos, mansiones y palacios para los nobles y su obra suprema las catedrales góticas medievales.
Eran los custodios del arte de las matemáticas, particularmente de la geometría que originalmente aprendieron de los árabes, quienes hicieron mucho para el avance de tal disciplina durante la Edad Media.
Podemos considerar a esos masones como a los principales expertos en tecnología de entonces.
En algún momento del siglo 16, los gremios de masones de Escocia (que estaban mucho mas organizados y establecidos que los de Inglaterra para la misma época), comenzaron a aceptar a miembros gentilhombres (gentlemen) que no practicaban el arte del corte de piedra ni la arquitectura, pero que deseaban ganar acceso a los “misterios del Oficio”, es decir el conocimiento matemático y científico que preservaban especialmente los masones.
Esos gentilhombres masones se conocieron como “especulativos” o “aceptados”, para distinguirlos de los de trabajo efectivo, los masones “operativos”.
En esa moda, Sir Robert Moray llegó a ser un miembro “aceptado” de la Logia de Edimburgo en 1641.
Muchos distinguidos hombres de Escocia (aún de acuerdo a ciertas autoridades, el Rey de los escoceses mismo, Jacobo IV, que sería después Jacobo I de Inglaterra) fueron masones especulativos.
El primer registro que se tiene de un Inglés que llegó a ser un aceptado es el de Elias Ashmole, mas tarde Fellow o miembro numero 37 de la Royal Society, que recibió en Warrington en 1646.
Lo que buscaban esos masones aceptados en los gremios de Freemasons era un código estricto de ética, una conducta de vida, automejoramiento y sobre todo, un conocimiento de los “misterios ocultos de la naturaleza y de la ciencia”.

La Sociedad de promoción del conocimiento filosófico por la experimentación.
(The Society for Promoting Philosophical Knowledge by Experiment).


Un pequeño grupo de eruditos, interesados en la filosofía “nueva” o “experimental” como se la llamaba, comenzaron a reunirse informalmente desde 1641 en el Gresham College, en Bishopgate apara asistir a conferencias y discusiones de interés mutuo.
Se llamaban a sí mismos el “Colegio Invisible “ (The Invisible College).
Gresham había sido fundado en 1579 por un legado de Sir Thomas Gresham, quien legó igualmente los temas a discutir: teología, medicina, geometría, astronomía, retórica y música.
Gresham había sido designado como “General Warden” de los masones en 1567 (Supervisor general) así que no es sorprendente que buscara imbuir a su nuevo College con los principios de la francmasonería.

Extraordinariamente, el College animó a sus profesores a discutir las aplicaciones prácticas de sus asuntos.
Los profesores de geometría y astronomía, en especial, trabajaron estrechamente asociados con la Marina Real y los constructores de barcos, asistiéndolos con técnicas de cómputo para la navegación y el diseño de navíos de guerra eficientes.
No menos de diez de esos profesores del College llegaron a ser Fellows de la Royal Society.
De acuerdo a un relato de Christopher Wren, 12 hombres se reunieron en el salón del Profesor de geometría del Gresham College, el día 28 de noviembre de 1669.
La mitad de ellos había perdido su posición académica que tuvieron garantida bajo el Commonwealth, por haber apoyado al Parlamento contra el Rey durante la Guerra Civil.
La otra mitad eran realistas que habían sido reinstalados después de la Restauración.

A pesar de sus diferencias políticas, ellos coincidieron en formar una sociedad para la  “filosofía experimental” y pagar sumas sustanciales que hicieran posible llevar a cabo tales experiencias.
Sir Robert Moray, que estaba bien asentado en el favor del nuevo Rey, fue el elegido como miembro mas apropiado para conseguir la aprobación y el apoyo del monarca.
Moray solo recientemente había retornado de Francia, donde se ocupaba de los negocios del Rey.
El Rey lo recibió con gran calidez y lo estableció en una serie de salas del palacio de Whitehall. Moray instaló un laboratorio para continuar sus estudios en palacio, donde el Rey podía observar sus experimentos.

Las Cédulas Reales (Charts)

El Rey aprobó con entusiasmo el principio de la nueva sociedad, y Moray abordó la idea de una posible Cédula real (Chart) para el grupo.
El Rey estuvo de acuerdo en garantizarlo, especialmente si la Sociedad se autofinanciaba.
Las finanzas del estado estaban en una situación delicada y Carlos las dedicaba a su nueva Armada, debido a que se avecinaba  una guerra con Holanda, su rival marítimo.
Moray, quien presidía las reuniones de la nueva sociedad, se dedicó a la redacción de una constitución que hiciera posible evitar las diferencias y dificultades que existían.
Endeudándose con la Francmasonería, prohibió toda discusión política y religiosa en las reuniones, por ser temas que dividían a los hombres antes que unirlos en la búsqueda del conocimiento científico.
Las reglas cubrieron la elección de los miembros (Fellows), la elección de los oficiales y sirvientes de la sociedad, el archivo de actas y el pago de derechos.
La sociedad tendría tres oficiales para gobernarla, como una logia francmasónica.
El método de votación era el mismo que el usado por los masones hasta hoy.
Los reglamentos determinaban la elección mensual de un presidente que dirigiera los encuentros y el 6 de marzo de 1661, Sir Robert Moray fue elegido como primer presidente.
Mantuvo tal cargo hasta que la provisión de una Real Cédula, hizo a Lord Brouncker, el elegido por el Rey, el primer presidente a largo término.
Para noviembre de 1661, los miembros comenzaban a llamarse a sí mismos como “la Royal Society” pero no fue hasta septiembre de 1662 que urgieron a Moray para peticionar al Rey por su cédula.
El Rey hizo eso en octubre de 1662, solicitando ser recibido como miembro.
La primera sociedad del mundo para la investigación científica, había sido establecida.
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